Carteras artesanas

 

Esta es una manera de hacer una sencilla y funcional cartera con el material flexible que más te guste, que vaya bien o incluso reciclado.

 

Las herramientas que se necesitan son:

Bolígrafo y regla, cuter o tijera, un trozo de tela o piel y un cordel.

 

El primer paso es hacer una plantilla sobre papel rígido, de la forma que va a tener la cartera, para no rayar el material a recortar. Esta plantilla se calcará y recortará luego sobre la tela. También sirve para repetir el trabajo con otro material.

La plantilla consta de tres grandes lados que (tal como aparecen en la imagen de abajo a arriba), son: el frontal, el trasero y la tapa o solapa. A ambos lados de éstos, se encuentran los laterales que forman el grosor. Ëstos se agujerean para pasar el cordel con el que quedan cosidos.

 

Para un material de un grosor de entre 0 y 1 mm:

A, es el ancho. B es el alto y C el grueso.

 

Así, el ancho del frontal es 2 mm mayor que la trasera para que se solapen los laterales correctamente y la tapa o solapa puede ser algo más estrecha.

La altura puede ser la misma tanto por detrás como por delante aunque la tapa puede ser algo más corta según se prefiera.

En cuanto a las solapas que corresponden a los laterales o grueso C, las situadas en la parte trasera deben ser 2 mm más cortas que el grueso deseado puesto que van por el interior de las situadas en el frontal.

Hay una última medida opcional en relación con la situación de los agujeritos laterales: D. Los correspondientes a la parte delantera los desplazo hacia el exterior para que el material quede más sujeto, lo que implica que los correspondientes a la parte trasera se han de desplazar hacia el interior para que después queden bien enfrentados.

Una vez terminada la plantilla se sitúa sobre la tela elegida y se copia con bolígrafo o lápiz para después recortarla.

Yo he escogido un viejo abrigo de piel.

 

Plantilla
 

Una vez recortada y agujereada la pieza, se cosen los laterales con un cordel.

Antes de introducir el cordel en el agujero, se hace un nudo en la punta final para que no lo traspase.

Se empieza desde dentro.

Primero la pestaña correspondiente al grueso de la base de la cartera. Luego la pestaña correspondiente a la trasera y después la correspondiente al frontal.

 

 

Es importante que la cantidad de agujeros sea par para que empezando desde dentro se acabe también por dentro. De esta manera, los nudos del principio y el final del cordel quedan ocultos en el interior.

 

 

Revisando la plantilla se puede ver en la parte inferior una pestaña/solapa cuya medida es la del grueso de la cartera. Ésta es opcional y sirve para cubrir por arriba el contenido de la cartera de esta manera:

 

 

Ahora se puede redondear, si se quiere, las esquinas de la tapa.

 

 

Luego se hacen dos agujeros del mismo tamaño que el resto, separados unos 2 cm. Se marca el centro y se apunta la situación.

 

 

Se pasa el cordel y dando una vuelta a la altura de la cartera se hace un nudo que hará que éste no se deslice fácilmente y servirá de cierre.

 

 

Con distintos materiales se dan distintos resultados.